Bombillas led: el ahorro ha llegado

El ahorro energético está instaurado en nuestra forma de vida desde hace ya bastantes años. Siendo la electricidad y el agua los principales pilares de nuestro sistema energético.

Sin luz y sin agua no podemos vivir. Pero tampoco podemos vivir con precios tan elevados, por eso es obligatorio mantener una política de ahorro.

Afortunadamente los científicos mantienen su filosofía de estudiar la mejor manera de ir controlando el consumo de estas fuentes de energía. Prueba de ello es la invención de las bombillas led.

Cómo funcionan las bombillas led

bombillas ledEstas bombillas funcionan con circuitos internos que manejan los conjuntos de ledes.

Una sistema led es capaz de generar un led, sin embargo un led no alcanzaba la potencia lumínica que necesitamos o la misma que se puede conseguir con otro tipo de bombilla, es por eso por lo que se asocian en grupos generando al final la bombilla led.

Además curiosamente el sistema led no soporta demasiado bien el calor, por lo que se hace imprescindible una gestión del calor interna. Por eso las bombillas led no van a quemarte jamás, a diferencia de las otras que cuando llevaban algún tiempo encendidas no las podías tocar, te quemaban.

 

El origen de las led

bombillas ledEl origen de las bombillas led es muy reciente se data en 1990 y su creador fue un japonés, Shuji Nakamura, el descubrió el led azul y a partir de ahí se fueron generando el resto de leds tal y como lo conocemos hoy.

Pero yendo más lejos hace tan sólo 5 años que podemos utilizar bombillas led en casa, en 2008 se hizo posible el uso doméstico de este tipo de bombillas.

En 2013 ha supuesto un boom especial en el uso de este tipo de iluminación tanto a nivel doméstico como industrial debido fundamentalmente al ahorro energético tan brutal que supone.

Este éxito tan abrumador pone como objetivo en cualquier ciudad la sustitución progresiva de todos los elementos lumínicos que no se realice a través de bombillas led, porque para continuar ahorrando es vital hacerlo tanto en las ciudades, en nuestros espacios externos, industrias y también en el uso doméstico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *